Tráfico de drogas: El supuesto de cantidad insignificante

TRÁFICO DE DROGAS:  EL SUPUESTO DE TRÁFICO DE CANTIDAD INSIGNIFICANTE

RESUMEN:

Acusado penalmente de tráfico de drogas, cuando la cantidad encontrada se considera insignificante. Posibilidad de rebajar la pena y evitar la prisión.

¿Qué penas hay por tráfico de drogas?

El artículo 368 del Código Penal dice:

"Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de TRES A SEIS AÑOS y MULTA del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito si se tratare de sustancias o productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de UNO A TRES AÑOS  y MULTA del tanto al duplo en los demás casos.

 

No obstante lo dispuesto en el párrafo anterior, los tribunales podrán imponer la pena inferior en grado a las señaladas en atención a la ESCASA ENTIDAD DEL HECHO y a las CIRCUNSTANCIAS PERSONALES del culpable. No se podrá hacer uso de esta facultad si concurriere alguna de las circunstancias a que se hace referencia en los artículos 369 bis y 370" (cuando se actúe a través de una organización delicitiva, o sea, no a solas, y cuando, entre otros casos, se use  para el tráfico a menores de edad o disminuidos psíquicos).

 

Hay que decir que hasta el 23 de diciembre de 2010, la pena que ahora es de 3 a 6 años, lo era hasta 9, por lo cual hay una notable diferencia en cuanto a rebaja de la pena.

 

¿Se absuelve o condena por ello?

 

En principio, si a alguien se le encuentra ofreciendo droga a terceros, y cobrando por ello (hachís, heroína, etc), estaríamos ante un supuesto de tráfico de drogas. A su vez, la figura penal que regula el mismo pretende proteger un bien jurídico muy determinados, que es la salud ajena, por lo que de probarse tal hecho, sería sin duda alguna condenada.

 

No obstante lo anterior, existen sentencias, incluso del Tribunal Supremo, que consideran que no se ha de aplicar la ley (el Código Penal, en nuestro caso), de forma tan automática, pues hay supuestos en los que, si la cantidad es realmente insignificamente (0,22 gramos de heroína, por ejemplo), no se adultera de modo que dañe la salud, y no se actúa como miembro de una organización, sino que realmente se está vendiendo dicha cantidad  para subistir en el sentido de poder comprarse el vendedor la siguente dosis, para consumo propio, y el comprador es un adicto a dicha droga, de tal modo que realmente no estamos perjudicando su salud, sino más bien, según se mire, al calmarle el síndrome de abstinencia, realmente tendría dicha actitud un efecto, más que dañino o lesivo con la salud ajena, paliativo o calmante, por lo que en tales casos (sin garantías de ello, desgraciadamente) se suele absolver al acusado.

 

En ocasiones, aún vendiéndose tal cantidad de droga, pero no teniéndose seguridad de que habrá una condena absolutoria, suele ser más práctico, a fin de evitar la prisión (cuando no haya antecedentes penales, claro), llegar a un acuerdo con el ministerior fiscal, si por ejemplo, la pena que nos solicitase fuese de tres años, en cuyo caso, sería posible llegar una conformidad de dos años, por lo que en tal caso se podría solicitar la suspensión de la pena y quedar en libertada el acusado.

 

¿Que ha dicho el Tribunal Supremo?

 

Transcribimos literalmente a continuación parte del contenido de una sentencia del Tribunal Supremo, en la que solicitada la condena por tráfico de drogas por el fiscal, el Supremo opta por no hacerlo:

 

"Para combatir esta tesis se han manejado teorías que sostienen que, la heroína, cualquiera que sea su cantidad o composición, supone de por si, un daño para la salud del potencial consumidor, desconociendo que existen otros productos, que están catalogados como tóxicos y venenosos, que forman parte de productos medicinales si bien, como es lógico, en proporciones infinitesimales. Por ello

como apuntó incluso el Ministerio Fiscal, es necesario ponderar las circunstancias, tanto genéricas como especificas de los sujetos intervinientes, para llegar a la conclusión de si nos encontramos ante un supuesto de venta aislada, que no sugiere, siquiera, la pertenencia o integración en una actividad

habitual. Si el consumidor es ya un adicto al que se facilita la droga,  verdaderamente, lo que se le proporciona es un paliativo que no aporta nada al deterioro de su salud en particular. En el caso presente no existe duda, que el comprador es consumidor habitual, como el mismo declara en el acto del juicio

oral, por lo que no se puede alegar la existencia de una actividad que pueda ser tachada de difusión o iniciación en el consumo de drogas."

 

¿Cabría el indulto?

 

Para el caso en el que se conden, y dependiendo de las circunstancias especiales de cada persona, podría (o no) ser viable la petición de indulto, sabiendo también que en ocasiones se podría obtener la suspensión de la pena hasta que se resuelva el indulto, aunque en otras ocasiones la ejecución de la pena se inicia (o sea, la entrada y cumplimiento de la pena en prisión) a pesar de haberse solicitado el indulto (tema ésta que bien podría ser objeto de otro artículo)

 

Javier Hernández Martínez, abogado

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