¡Sorpresa! ¿o no?

Más de uno se estará preguntando: ¿Qué hace un “picapleitos” opinando sobre cuestiones del ámbito de la Psicología y Filosofía?. Pues bien, la respuesta es muy simple: Este que les escribe, siente una especial devoción, curiosidad y placer por ambas disciplinas, y al igual que el obstinado opositor a amante de la mujer perfecta, corre, corretea, se cae, levanta, vuelve a caer, coge impulso y continúa con en su atolondrada, torpe y afanada tarea. Que ¿hasta dónde llegaremos con tanto trompicón? Quién lo sabe (los moratones -o moretones, que vale igual- nos guiarán).

Bueno, espero que como atenuante (la profesión siempre va por dentro) sirva el hecho de que el que ahora teclea (habría estado feo volver a decir “— el que ahora escribe …”) retomará este próximo curso académico (2016/2017) sus estudios de Psicología (al igual que los de Filosofía, que por citar cursos no sea …), una vez más por la UNED.

 

Las Palmas de Gran Canaria, 28 de julio de 2016.

Artículos